El 16 de febrero de 1937, la química DuPont de Nemours patentó en Wilmington, Delaware (EE.UU.), el proceso de estirado en frío de la fibra de Nylon, la primera sintética creada por Wallace Carothers en 1935.
Esta innovación transformó la industria textil: el Nylon, resistente y elástico, reemplazó la seda en medias, paracaídas y ropa, impulsando la producción masiva durante la Segunda Guerra Mundial.
Inicialmente secreto militar, el Nylon democratizó la indumentaria postwar, con ventas explosivas de medias que colapsaron fábricas por demanda. En Argentina, llegó en los ’40 vía importaciones, revolucionando la moda local y la industria en Lanús y Flores. Hoy, evoluciona en versiones ecológicas, pero su patente original marcó el inicio de la era petrochemical textil, con impactos en empleo y consumo global. Un hito que cambió cómo nos vestimos.