En esta fecha, hace 95 años, el 5 de enero de 1931, nació en Vysoká u EGeru, un pequeño pueblo en territorio checo, uno de los pianistas más influyentes del siglo XX: Alfred Brendel. Nacionalizado austríaco, este virtuoso se convirtió en referente indiscutible de la música romántica, con grabaciones legendarias de Schubert, Liszt y Beethoven que siguen definiendo los estándares interpretativos.

Brendel emergió en un contexto de turbulencia europea, marcado por la Gran Depresión y el ascenso del nazismo. Hijo de un electricista checo y una madre austríaca, mostró talento precoz: a los seis años ya tocaba piano y, con solo 16, debutó en Zagreb interpretando el Concierto Emperador de Beethoven. Su formación autodidacta y su posterior perfeccionamiento en el Mozarteum de Salzburgo lo catapultaron a la fama internacional. Ganó el Premio Busoni en 1949 y, desde los años 60, sus recitales llenaron salas como el Carnegie Hall y la Filarmónica de Viena.

Especialista en el repertorio germánico, Brendel revolucionó la interpretación del Romanticismo con un enfoque intelectual y poético. Sus grabaciones para Philips Classics –más de 80 discos– son consideradas biblias para músicos: la integral de las sonatas de Beethoven (1962-1972), las últimas sonatas de Schubert y las paráfrasis de Liszt destacan por su claridad estructural, profundidad emocional y rechazo al sentimentalismo excesivo. «El piano es un instrumento de pensamiento», solía decir, priorizando la arquitectura musical sobre el mero virtuosismo.

A lo largo de su carrera, que se extendió hasta su retiro en 2008, Brendel no solo interpretó, sino que influyó en generaciones. Colaboró con directores como Karajan y Abbado, y su faceta como ensayista –con libros como Música sonando con palabras (2008)– lo posicionó como pensador musical. Nacionalizado austríaco en 1948, vivió en Londres y recibió honores como el Premio Grammy y la Orden de las Artes y las Letras de Francia.

Hoy, a 95 años de su nacimiento, Brendel (quien cumplió 94 en 2025) permanece como ícono vivo. Sus legados discográficos, disponibles en plataformas como Spotify y YouTube, inspiran a jóvenes pianistas en un mundo digital donde la música clásica busca reinventarse. En tiempos de efervescencia cultural, su ejemplo recuerda el poder eterno del Romanticismo para conectar emociones universales.

 

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.