Regina, Canadá, vio nacer el 11 de febrero de 1926 a Leslie Nielsen, el actor y comediante que convirtió el desastre en oro cómico, protagonizando clásicos como ¿Y dónde está el piloto? (1980) y La pistola desnuda (1988). Su cara seria en medio del caos lo inmortalizó como maestro del spoof.
Veterano de dramas como Prohibida para mayores con Marlon Brando, Nielsen dio el salto al humor a los 54 años. En Airplane!, su doctor Rumack soltó frases como «No se preocupe, no le voy a decir que no se preocupe», parodiando catástrofes aéreas con timing impecable. La saga The Naked Gun lo catapultó: como el torpe Frank Drebin, Nielsen satirizó espías y policías en tres entregas taquilleras.
Con más de 220 créditos, Nielsen vendió millones de entradas y DVDs. Fallecido en 2010, su influencia perdura en parodias como Scary Movie. En Argentina, donde amamos el absurdo de Capusotto, Nielsen es ídolo: su legado prueba que la comedia nace de lo ridículo cotidiano. ¿Quién no ha citado «Seguro, ¿por qué no?» en un apuro?