Nueva York, 25 de febrero de 1925. La compañía discográfica Columbia Records logra un hito: la primera grabación musical eléctrica, gracias a la patente de Western Electric.

Adiós al sistema mecánico de bocinas y agujas; El nuevo método utilizaba micrófonos y amplificadores para captar un sonido de fidelidad cristalina. La pionera fue «You May Be Lonesome», balada de blues interpretada por Art Gillham, el «Viejo Crooner Humming», bajo la etiqueta «Viva-Tonal».

Este avance reemplazó el proceso acústico –donde los músicos gritaban a un embudo–, logrando graves profundos y agudos nítidos. Columbia lanzó 150 discos ese año, vendiendo millones y popularizando el jazz y el blues. Western Electric, filial de AT&T, licenció la tecnología a Victor y Odeon, transformando la industria fonográfica. De pronto, Bing Crosby y Louis Armstrong sonaron en radios hogareñas, democratizando la música.

En Argentina, llegó rápido: sellos como Odeón adoptaron el eléctrico en 1926, grabando tangos de Carlos Gardel con calidad superior. Hoy, en la era del streaming, Viva-Tonal recuerda el Big Bang del disco moderno. Gillham, héroe olvidado, grabó cientos de lados hasta los 40. Columbia, ahora Sony Music, celebra su legado en archivos digitales.

(Notigital revive esta revolución sonora que cambió la escucha para siempre).

Con AFP.

Sobre Nosotros

Por Claudio Gambale

Claudio Gambale 47 años , Periodista de Tres de Febrero.