El 1 de febrero de 1901 nació en la villa de Cádiz, Ohio, el legendario actor Clark Gable, ícono del cine clásico que encarnó la masculinidad indomable en Hollywood. Conocido como «El Rey», protagonizó Lo que el viento se llevó (1939) como Rhett Butler, frase inmortal: «Francamente, querida, me importa un bledo». Su Óscar de 1935 por It Happened One Night lo coronó como el galán definitivo de la Edad de Oro.
Gable creció en una familia humilde; su padre era petrolero, pero él soñaba con el escenario. A los 20, debutó en teatro ambulante y llegó a Hollywood en 1924. Su breakthrough fue It Happened One Night, comedia screwball con Claudette Colbert, donde su química química y sonrisa pícara barrieron taquillas y premios. Frank Capra lo dirigió en escenas icónicas, como la icónica escena del autobús.
En los 30, Gable fue el actor mejor pago, con 50 películas. Mutiny on the Bounty (1935) lo mostró como rebelde contra la autoridad, reflejando su vida: casado cinco veces, amante de actrices como Joan Crawford y Carole Lombard, con quien se estrelló trágicamente en 1942. Su rol en Gone with the Wind, adaptada de la novela de Margaret Mitchell, lo inmortalizó: Rhett, cínico sureño, es arquetipo del antihéroe romántico.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Gable sirvió como artillero aéreo, filmando documentales de combate. Postguerra, roles en The Misfits (1961) con Marilyn Monroe marcaron su declive físico, pero no su legado. Murió en 1960 de infarto, dejando huella en 70 filmes.
Para el público argentino, Gable llegó vía cines porteños y TV; su virilidad contrastaba con galanes locales. Hoy, en streaming, revive en clásicos restaurados. Notigital celebra su natalicio recordando cómo un ohiano conquistó corazones globales, prueba de que el cine trasciende fronteras.