El 14 de enero de 1995, Diego Armando Maradona debutó como director técnico de Racing Club de Avellaneda en un clásico veraniego ante Independiente, que terminó 0-0.
Suspendido por doping, era su segunda experiencia tras Mandiyú de Corrientes.
El «Diego» del fútbol argentino buscaba reinventarse, pero el empate sin goles reflejó tensiones. Su paso por Racing duró poco, marcado por su genio y controversias.
Maradona, ídolo eterno, mostró que su pasión trasciende la cancha, influyendo en el fútbol sudamericano.