Hoy se cumplen 44 años de un hito histórico para el fútbol argentino: el 10 de enero de 1982, Boca Juniors pisó por primera vez el continente asiático y dejó su huella con una victoria inolvidable. Bajo la batuta de Diego Armando Maradona, el «Xeneize» derrotó 2-0 al Seiko de Hong Kong en el distrito de Wan Chai, en la isla homónima, inaugurando una gira que expandió la leyenda boquense más allá de los océanos.
El partido, jugado ante un público apasionado en territorio desconocido, mostró la jerarquía de Boca en su mejor versión. Maradona, ya ídolo mundial con apenas 21 años, fue la figura excluyente: su visión, gambeta y liderazgo desequilibraron a un rival local que llegaba con el orgullo de su liga. Los goles boquenses sellaron una noche de gloria, marcando el debut internacional del club en Asia y demostrando que el azul y oro trascendía fronteras.
Esta gira asiática formaba parte de una estrategia del club para fortalecer su presencia global en los ’80, una época dorada post-títulos locales. Boca enfrentó a equipos de Japón, Singapur y otros, pero el estreno en Hong Kong quedó grabado como el primer paso de una expansión que hoy inspira giras modernas. Maradona, fresco de su paso por Argentinos Juniors y en ruta a la gloria europea, simbolizaba el futuro rutilante del fútbol argentino.
Cuatro décadas después, esta efeméride recuerda cómo Boca Juniors no solo juega por copas, sino por conquistar mundos. En Notigital, celebramos estas páginas de la historia xeneize que siguen inspirando a generaciones.